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DISCURSO DE

JOSÉ MARÍA AZNAR
PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE ESPAÑA

EN EL XIII CONGRESO DEL PARTIDO POPULAR EUROPEO (PPE)

Bruselas, 4 de febrero, 1999


José María AZNARSeñor Presidente, querido Wilfried
Amigos y amigas del PPE,


Es una alegría participar hoy en este Congreso junto a todo el Partido Popular Europeo.

Quiero aprovechar esta oportunidad y exponer ideas que deben servirnos para acertar en la dirección futura de nuestro movimiento político.

Las elecciones europeas están muy cerca. En ellas elegiremos al Parlamento Europeo con el que entraremos en un nuevo siglo.

En estos tiempos nuevos, Europa vive la necesidad de jugar su papel en la época de la mundialización. Un papel de protagonista, acorde con su historia.


EURO

El nacimiento del euro, hace menos de dos meses, cambia el panorama mundial. La dimensión del acontecimiento es mucho más que económica.

Lo subrayo ante este Congreso: con el euro, los Estados europeos hemos tenido el coraje y sentido de la anticipación que necesitaremos para entrar en el futuro.
Hemos dado un gran paso que nos acerca a la unión política. Hemos puesto en común un elemento central de la soberanía estatal.

Hemos renunciado a todo un símbolo histórico. Hemos actuado sin prejuicios y con la debida confianza mutua.

Tenemos una gran oportunidad delante de nosotros. Comienza una nueva época para Europa. Y esta nueva situación nos obliga a preparar el futuro común y compartido.

El Partido Popular Europeo tiene que desempeñar un nuevo papel. Por eso hoy quiero hablar aquí de nuestro futuro.


LOS FUNDADORES

Antes, permitidme que haga un acto de justicia. La empresa europea es una obra de muchos y ya de varias generaciones.

No podemos hoy olvidar a aquellos que dieron los pasos iniciales, los más difíciles, los que estaban más cargados de futuro.

Y no podemos sobre todo, olvidar sus metas y sus valores: la paz en Europa; pero una paz no conformista, preocupada activamente por preservar la dignidad del ser humano, la justicia, la prosperidad compartida, la solidaridad, el europeismo más avanzado.

Nuestra apertura al futuro de Europa nos demanda cambiar. Cambiar es crecer y sumar. Cambiar es unir y avanzar. No nos podemos quedar quietos, ni podemos mirar con nostalgia hacia atrás.

Jean Monnet nos advierte en sus Memorias: "Los que no quieren emprender nada porque no están seguros de que las cosas irán por donde ellos pensaron, se condenan al inmovilismo".


NO TENER MIEDO AL FUTURO

Como sabemos todos, la caída del muro de Berlín inicia una nueva época histórica para el continente y el mundo.

La globalización, los avances tecnológicos y la integración económica y política, están revolucionando la vida de nuestros pueblos y las relaciones entre las personas.

Debemos concebir estas nuevas realidades como nuevas oportunidades, antes que como amenazas para nuestro nivel de vida. El miedo conduce a la parálisis o retarda las respuestas necesarias.

Estamos en condiciones de afianzar un futuro de más libertad, de sólido bienestar, de mayor nivel de vida en la Unión Europea.

Estamos en condiciones de extender estos valores y realidades a otros pueblos del continente, que quieren compartir su futuro con nosotros.

Estos desafíos nos enfrentan a nuestra responsabilidad. Recordando nuestra historia, debemos afrontar nuestra renovación. Esa es la tarea que nos espera.

Renovación, en primer lugar, del PPE.


PARTIDO EUROPEO

En esta nueva etapa el Partido Popular Europeo debe de asumir el papel de ir un paso por delante de los Gobiernos y de las instituciones de la Unión.

Os propongo avanzar hacia una mayor comunidad política de partidos a escala europea.

Os propongo estar más cerca unos de otros, relacionarnos con más intensidad y frecuencia. Y poner en marcha las nuevas políticas que nos demandan la mayoría de nuestros electores.

Os propongo mejorar nuestro trabajo político, incorporar a más jóvenes a nuestras tareas; procurar estrechar la comunicación política entre nuestros Comités nacionales respectivos; dar paso a una mayor actuación de las mujeres que pertenecen a nuestras organizaciones; hablar directamente con las organizaciones de la sociedad civil a escala continental.

Este es el Congreso de la ampliación del PPE. Cerramos en estos días la integración de la UEDC (Unión Europea Demócrata-Cristiana) en el PPE.

Muchos partidos de los países candidatos a la entrada en la Unión participarán a partir de ahora en nuestros trabajos con aún mayor intensidad.

Los partidos populares y centristas tenemos una vocación mayoritaria: queremos gobernar en nuestros países y en la Unión Europea, con un proyecto de centro reformista y renovado.

El PPE tiene que ser el gran partido del centro, que apueste por la renovación, lejos de cualquier tentación nacionalista y de fórmulas proteccionistas. Un partido europeo abierto al futuro, capaz de atender las nuevas demandas de nuestros ciudadanos.

Esta Europa debe encontrar en los populares respuestas para no tomar el camino sin salida de la xenofobia o la discriminación.

Un partido reformista que promueve políticas libres de prejuicios y miedos para lograr lo que queremos: la presencia destacada de Europa en un mundo interdependiente como nunca hasta hoy.


HACIA EL PROGRAMA ELECTORAL

Preparemos las elecciones europeas de junio. Abordemos con ganas de victoria nuestro XIII Congreso. Os propongo, para ganar, unos principios que han demostrado su valor moral y su acierto político:
  1. Las personas son el centro de la acción política. La dignidad radical del ser humano lo hace titular exclusivo de los derechos fundamentales.

  2. Creemos que el futuro de Europa está en la sociedad de oportunidades. Una comunidad es más justa cuando proporciona a todos más oportunidades. Estamos convencidos de que una sociedad o es solidaria o no merece la pena vivir en ella.

  3. La educación y el empleo son la clave para hacer realidad una sociedad de las oportunidades y ganar el futuro de los europeos.

  4. Las nuevas generaciones europeas tienen que ver el mundo con los ojos de la tolerancia y la memoria de una larga historia de civilización en común. En concreto, las Universidades europeas han de ser focos abiertos de cultura e innovación. La movilidad de profesores y estudiantes es la mejor expresión de la Europa del conocimiento.

  5. El empleo es el único modo cierto de proporcionar oportunidades para todos. Pretendemos el pleno empleo. Debemos de ayudar una y otra vez a los que han perdido un empleo. Un modelo reformista impulsa cambios laborales ante las nuevas necesidades del mercado.

  6. Esta sociedad esencialmente dinámica viene marcada por la innovación tecnológica y el nuevo papel de la mujer. La igualdad real de oportunidades entre el hombre y la mujer es irrenunciable. Las mujeres deben asumir mayores niveles de liderazgo en la vida pública y en nuestros partidos.

  7. Apoyamos el protagonismo de la sociedad civil. Son las personas activas y responsables las que impulsan proyectos que implican a los demás. Necesitamos fomentar el espíritu emprendedor y la creatividad.

  8. Estamos decididos a promover una sociedad del bienestar perdurable. La solidaridad entre las personas y las generaciones es condición de supervivencia para una comunidad. El pacto de solidaridad incluye pensiones y sanidad universales, más una observante conciencia del medio ambiente.

  9. La familia es una institución fundamental para mantener la cohesión social y transmitir los valores básicos de nuestra civilización. Debemos proponer medidas que favorezcan la conciliación de la vida familiar y profesional.

  10. La Europa abierta y diversa siente el compromiso de la integración social. Las oportunidades deben llegar a los más vulnerables: a las personas discapacitadas, a los que están en situación de desventaja.

  11. En los próximos años tenemos el gran desafío de trabajar en favor de una Europa más unida en valores y más abierta. Las reformas internas son esenciales para el futuro de nuestros países. Necesitamos sociedades abiertas, competitivas y verdaderamente adaptadas al mundo en el que vivimos.

    El siguiente paso histórico es la ampliación. Europa ha sido y es una referencia para quienes recuperan las libertades y el afán de modernización. Por eso nos sentimos muy cerca de los países que ahora llaman a la puerta de la Unión.

  12. Elijamos hacer estos grandes proyectos sin grandes administraciones. El Estado no debe sustituir las iniciativas de la sociedad, sino fomentar su desarrollo, de modo que aprovechemos toda sus potencialidades.

  13. La Unión tiene una responsabilidad singular en la protección de los derechos y libertades. Debemos impulsar el establecimiento pleno de un Espacio de Libertad, Seguridad y Justicia.

  14. La lucha contra la pobreza en el mundo constituye una tarea de las regiones más ricas. Somos cada vez más una comunidad universal.

    La cooperación al desarrollo y el comercio abierto a los productos del tercer mundo son los motores de una relación de ayuda sincera y efectiva.

Queridos amigos,

Estos valores y metas son a mi juicio, muy útiles para orientar nuestra acción política en los próximos años.

Porque también tenemos que renovar nuestra acción política. Las próximas elecciones al Parlamento Europeo son una buena ocasión para avanzar en nuestra convergencia política.

Debemos hacer un gran esfuerzo para ser la fuerza mayoritaria en Europa.

Por eso es imprescindible que nos renovemos. Porque somos más necesarios. El Partido Popular Europeo tiene que apostar por un proyecto de centro reformista.

En política, la voluntad humana - no el deseo pasivo y conformista - es la que modifica el curso de los acontecimientos.

Nuestra oportunidad es hacer cierto aquel lema que habla del PPE como corazón de Europa.

Por ello, el PPE debe organizarse para los tiempos nuevos. Contáis con toda nuestra colaboración.

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