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Una Constitución para una Europa fuerte 17 - 18 Octubre 2002 Estoril - Portuga Documento de Congreso: UNA CONSTITUCION POR UNA EUROPA FUERTE
Documento adoptado por el Congreso PPE de 18 octobre 2002 en Estoril, Portugal Índice: 1. Introducción 2. Subsidiariedad Práctica y Solidaridad: La distribución de competencias entre la Unión Europea y los Estados Miembros 3. Inclusión de la Carta de Derechos Fundamentales en la Constitución 4. Reformas de las Instituciones: Nuevas soluciones para más democracia, mayor transparencia y mayor proximidad con los ciudadanos 5. Nuestra responsabilidad: Reformas ya. Introducción 01. "Conscientes de su patrimonio moral y espiritual, la Unión está fundada sobre los valores indivisibles e universales de la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad; y se basa en los principios de la democracia y el Estado de Derecho. Al instituir la ciudadanía de la Unión y crear un espacio de libertad, seguridad y justicia, sitúa a la persona en el centro de su actuación." 02. Decidimos actuar juntos en una Unión Europea como resultado de nuestras experiencias a lo largo de la historia y en respuesta a los desafíos del futuro. Mediante la Unión Europea nos proponemos desarrollar un proyecto de civilización compartida que - en la era de la globalización - conjuga la economía libre con una sociedad basada en la solidaridad y respetuosa con el medio ambiente. Este es nuestro modelo de una economía social de mercado. La Unión Europea tienen que comprometerse a consolidar y estabilizar la libertad y la democracia, los derechos humanos, la paz y la prosperidad en todo el continente europeo y en el resto del mundo. El PPE aboga por un modelo sostenible de sociedad, teniendo en cuenta la solidaridad con las generaciones futuras. Los pueblos que se unieron al proceso de integración europea en base a una libre decisión, declaran crear una Unión Europea cohesionada y federal y unir fuerzas a fin de realizar esos valores, los cuales son considerados por el PPE como constitutivos de la Unión Europea. Esta Unión Europea renovada sólo podrá ser creada en base a una Constitución Europea digna de ese nombre, fruto del Tratado Constitucional que prepara la Conveción. 03. Nuestras ideas para el futuro de la Unión Europea están basadas en la historia exitosa de la Integración Europea durante las últimas cinco décadas. El Partido Popular Europeo se siente obligado a continuar los logros históricos de sus fundadores y de la generación demócrata cristiana de la post-guerra. Sin Jean Monnet, Robert Schuman, Joseph Bech, Alcide De Gasperi y Konrad Adenauer y más recientemente Helmut Kohl, Europa sería algo muy diferente de lo que es hoy día: un garante de libertad, paz y prosperidad. Después de haber establecido, la libertad de movimiento, el Mercado Único y la Unión Económica y Monetaria con una moneda única y la cohesión social y económica, está ahora luchando para complementar este existoso proyecto mediante la instauración de una Unión política siendo la Unión Europea el proyecto político más exitoso jamás emprendido en Europa. 04. Debemos continuar construyendo sobre este éxito. El PPE es consciente del desafío planteado por una Unión Europea ampliada, tanto para la cohesión como para nuestras instituciones. La Unificación de Europa, como se define ordinariamente el final de la división artificial del continente, constituye un acontecimiento único - que no es comparable con procesos de ampliación anteriores. Por lo tanto, necesitamos ahora realizar esfuerzos extraordinarios para continuar la historia exitosa de la integración europea. Sabemos que se necesitan reformas mucho más profundas para asegurar el logro de los objetivos de nuestros padres fundadores para el futuro. Como consecuencia de la globalización, la sociedad de la información y los riesgos de la nueva seguridad, nos hallamos confrontados con nuevos desafíos provenientes de fuera de Europa, pero que exigen una respuesta europea. 05. Sólo podremos continuar la historia exitosa de la integración Europea, si integramos los deseos de los ciudadanos, así como sus inquietudes y realizamos una Europa más comprensible desarrollando un concepto exhaustivo que defina claramente las competencias, permitiendo un proceso de decisión democrático y transparente. Por lo tanto, necesitamos - tal como se estipuló en el Protocolo del Tratado de Ámsterdam de 1997 - una reforma fundamental. Consideramos que tenemos el deber de explicar a la gente qué es lo que puede esperar de Europa en el futuro, así los ciudadanos comprenderán perfectamente las nuevas oportunidades que traerá una Europa ampliada, de este modo les permitiremos decidirse en cuanto a la necesidad de acelerar, donde sea posible, el proceso de integración entre las naciones europeas, dando oportunidades a los nuevos países de convertirse en miembros de la Unión. Necesitamos adecuar el método de integración seguido hasta ahora a las nuevas circunstancias de la Unión Europea para facilitar la comprensión del proyecto europeo y sus objetivos. Europa necesita tener una clara comprensión de sí misma y de su papel actual y futuro. 06. La discusión sobre las fronteras de Europa está estrechamente ligada a la comprensión que Europa tiene de sí misma. Hace mucho tiempo que Europa se convirtió en algo más que una zona de libre comercio que únicamente garantizaba el crecimiento económico. Se está desarrollando ahora en una unión política con fronteras. Debemos seguir preservando el equilibrio entre la ampliación del proyecto europeo y la profundización de la construcción europea. Creemos necesario fijar una perspectiva de los límites de la UE. La UE debería ofrecer una cooperación instituticionalizada a los Estados que no quieren convertirse por el momento en miembros. La expansión geográfica de la Unión no debe pesar más que su capacidad de integración. El PPE propone la creación de un "Partenariado Europeo" abierto tanto a los países de Europa del este como a los meditarráneos - similar a la Zona Económica Europea - pero que incluya un componente político. Esto permitiría a Europa fortalecer sus relaciones institucionalizadas con países vecinos de la Unión y, por consiguiente, promover la paz y la estabilidad en todo el continente. La competencia y el trabajo del Consejo de Europa son este contexto esenciales. Esta es una de las razones principales por la que es de gran importancia para el futuro de Europa, una cooperación más estrecha entre la Unión Europea y el Consejo de Europa. Durante muchos años, Europa ha sido más que una simple zona de libre comercio. Es una entidad política de facto, incluso si aún no goza de todos los medios para ejercer plenamente su rol. Incluso dentro de estos límites, Europa ha ido reforzando constantemente su lazos formales con otros países y actuando para promover la paz y la estabilidad. Además, el PPE subraya que las fronteras internas europeas son intangibles. 07. En una Unión en continua expansión, es igualmente necesario declarar que los Estados Miembros se han integrado a la Unión de manera voluntaria. Pero debido a que la Unión Europea es mucho más que una zona de libre comercio, es necesario asegurar la cooperación constructiva dentro de la Unión para que ésta alcance sus objetivos. 08. En diciembre de 2002, en Niza, los Jefes de Estado y de Gobierno aprobaron la "Declaración sobre el Futuro de la Unión". Además, el PPE se ha congratulado de la decisión del Consejo Europeo de Laeken de crear la Convención sobre el futuro de Europa, y fue el Grupo PPE-DE el primero en sugerir la creación de este procedimiento democrático, durante el Congreso del PPE en Berlín, en enero del 2001. Dentro de la Convención Europea, el PPE - como herederos de los Padres Fundadores de la Democracia Cristiana - defiende la idea de una Constitución Europea y lo hace como un desafío y un deber. La Constitución debería establecer los principios fundadores de la Unión, incorporando la Carta de los Derechos Fundamentales, definir el nuevo marco institucional, clarificar las competencias respectivas de la Unión Europea y de los Estados Miembros y definir toda la legislación y el proceso de toma de decisión de la Unión Europea, de una manera clara, transparente y comprensible. El resultado de esta Convención tiene que configurar las bases de las decisiones que deben tomarse por la Conferencia intergubernamental. La Convención debería concluir su trabajo a mediados del 2003, como muy tarde, para que sirva de base a una Conferencia Intergubernamental que esté lista para concluir el proceso constitucional europeo a fines de 2003. 09. El PPE es el primer partido europeo que presentará un concepto exhaustivo para una Constitución Europea. Los partidos democristianos, centristas y reformistas del PPE, como herederos de los padres fundadores de Europa creemos que esto es a la vez un desafío y un deber. Esta Constitución debería - de forma transparente y generalmente comprensible - clarificar las competencias respectivas de la Unión y de los Estados Miembros, así como incluir la Carta de los Derechos Fundamentales de forma legalmente vinculante y que defina la estructura futura de las instituciones europeas. II Subsidiariedad práctica y Solidaridad : La delimitación de competencias entre la Unión Europea y los Estados Miembros 10. La Comunidad tendrá como una de sus tareas asegurar permanentemente los principios de libertad, democracia, respeto por los Derechos Humanos, las libertades fundamentales y el Estado de Derecho, tanto en sus relaciones como en sus políticas externas e internas. Debe promover en particular, el poder económico y la cohesión social en base a la economía social de mercado. Europa debería transformar en una acción práctica su debe moral de solidaridad hacia los países menos ricos. 11. La discusión sobre la reforma de la Unión Europea no es una lucha por influencias entre los Estados Miembros y la Unión. Desde nuestra perspectiva, estas dos cosas no son excluyentes, al contrario, en nuestro mundo globalizado, Europa y los Estados Miembros son dos caras de la misma moneda. Los Estados Miembros fueron y aún son la base para el desarrollo de la Unión. 12. Las discusiones teóricas sobre soberanía pueden llevar a una situación de estancamiento. Ya en la actualidad los Estados han perdido su capacidad para garantizar por sí mismos la paz, la seguridad interior y exterior, la prosperidad y el crecimiento en un mundo globalizado. La soberanía puede ejercerse únicamente a una escala más amplia. Por lo tanto, la cuestión ya no gira en torno a renunciar a la soberanía sino, al contrario, se trata de restaurar nuestra capacidad de actuar en algunas áreas de la política. Debido a cambios demográficos y al rápido desarrollo de otras regiones del mundo, esa tendencia se acentuará. En muchos casos, dispondremos únicamente de una alternativa: ser fuertes como parte de un equipo, actuando conjuntamente, o quedar solos y marginados. Hoy, la competencia en muchas áreas se encuentra dividida entre los Estados Miembro y la Unión Europea. Solicitamos una definición - en estricta conformidad con el principio de subsidiaridad - de las áreas de las políticas en que deben decidirse exclusivamente a nivel europeo. Se le debe dar a la Unión Europea los medios para ejercer estas competencias de manera eficiente. Esta es la única forma de preservar la paz con las demás regiones globales que están surgiendo y para renovar con éxito el "modelo europeo". 13. Deberíamos preparar una constitución para la Unión dirigida a todos sus ciudadanos, concebida como un pacto de refundación recogiendo los diferentes tratados y fusionándolos en un único texto relativos a una única entidad, la Unión, dotada de una personalidad única y legal. En el futuro, los Estados Miembros deben conservar la responsabilidad de modificar los tratados europeos teniendo en cuenta la postura del Parlamento Europeo. Una constitución debe subrayar el hecho de que la Unión Europea es una construcción única, sin precedente histórico o legal. Esta construcción se apoya en la doble legitimidad de los ciudadanos y los estados. Las discusiones sobre el carácter-estado de la Unión se están malinterpretando. 14. Democracia y transparencia son las líneas medulares de nuestra política europea. Una mayor transparencia en la actual distribución de competencias entre Europa y los Estados Miembros, así como una democratización sustancial de las instituciones, mejorará y aumentará el entusiasmo por el proceso de integración. Se debe dar a los ciudadanos la posibilidad de juzgar qué nivel de la administración es responsable de tal o cual decisión. Es por eso que la distribución de competencias es capital para cualquier discusión sobre el futuro de Europa. 15. Es el momento de actualizar la delimitación de competencias entre la Unión y los Estados Miembros en base a los principios de subsidiariedad y de proporcionalidad, para tener en cuenta las lecciones de la historia de la Comunidad, la visión de los países candiadatos y las expectativas de los ciudadanos. 16. Este enfoque constitucional debe estar acompañado de una delimitación clara de las competencias de la Unión y debe ser lo suficientemente clara para ser entendida por todos ciudadanos. Por lo tanto, debería hacerse una distinción entre tres tipos de competencia: las competencias ejercidas como una cuestión de principios por los Estados, las propias competencias de la Unión y las competencias compartidas. En relación a los Estados Miembros, no es necesario redactar una lista de las competencias exclusivas, sino más bien aplicar el principio de presunción de que los Estados tienen jurisdicción allí donde el texto constitucional no estipula lo contrario. De acuerdo con sus atribuciones a las diferentes categorías de competencias, es necesario definir claramente las provisiones legales sobre las competencias europeas y asignar los instrumentos legales respectivos. 17. Las competencias propias de la Unión deben seguir siendo pocas en número y relativas, como es ahora el caso, a políticas de aduanas, relaciones económicas externas, mercado interno (incluyendo las "cuatro libertades" y los servicios financieros), políticas de competencia, políticas de cohesión y estructurales, acuerdos de asociación y, en lo relativo a la zona euro, la política monetaria. De todas formas, debería añadirse a la lista anterior el diseño y la dirección de la política exterior común y de defensa, la base legal del área común de libertad y seguridad y la financiación del presupuesto de la Unión. Exclusivas o compartidas, la aplicación de estas competencias debe ser, sin excepción, competencia a nivel de las administraciones nacionales o regionales, siempre cerca del ciudadano. 18. Por ello, debería ser competencia de la Unión una política estrucural diseñada para corregir los desequilibrios territoriales. Para eso, las instituciones de la Unión deberán coordinar de forma más eficaz las políticas presupuestarias nacionales. La Unión debe desarrollar un área para la libertad, para la seguridad y para la justicia basada en la Carta de Derechos Fundamentales, en particular para el control de las fronteras exteriores, la inmigración y el asilo, y la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo. 19. En otras áreas, debe dejarse claro que la acción emprendida por la Unión sólo puede complementar la de los Estados Miembros, que ostentan la competencia para promulgar la ley ordinaria; esto también se aplica a la educación, la formación, la juventud, la defensa civil, la cultura, los medios de comunicación, el deporte, la salud, la industria y el turismo. La Unión respeta las diversidades culturales, lingüísticas y diversidades legales de los Estados Miembros. Las competencias dentro de esos ámbitos deben permanecer a nivel nacional. Aún así, la Unión fomenta la cooperación en dichas áreas cuando ello aporte un valor añadido para todos. 20. El Preámbulo de la Constitución debe recordar todo lo que Europa debe a su herencia religiosa. 21. Queremos crear una sociedad en la que los pueblos, por ellos mismos, en grupos o en organizaciones tengan responsabilidades. No es el estado o el mercado, sino la sociedad la que debe ocupar el centro de la escena. 22. Las competencias compartidas cubren tres tipos de áreas: aquellas para las que la Unión establece reglas generales, aquellas en las que sólo interviene de una manera complementaria o suplementaria, y aquellas en las que coordina políticas nacionales; en el caso de las competencias compartidas, la Unión debe crear reglas generales en los ámbitos que entran dentro de estas dos categorías: -aquellas constituidas por políticas que complementan o relativas el área única: protección del consumidor, agricultura, pesca, transporte, redes trans-europeas, medio ambiente, investigación y desarrollo tecnológico, energía, política social y de empleo, política de inmigración y otras políticas relativas a la libre circulación de personas, la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres, la asociación con países y territorios de ultramar, cooperación para el desarrollo y gravamen relativo al Mercado Único; -aquellas relativas a la ejecución de la política exterior y de la política de defensa y de seguridad interior y exterior, de acuerdo con su dimensión transnacional; En este área de competencias, la legislación comunitaria se justifica cuando los intereses europeos están en juego; en estos casos la legislación comunitaria debe establecer las directrices, principios generales y objetivos, incluyendo, allí donde sea necesario normas comunes y estándares mínimos. La legislación comunitaria debería proponerse crear uniformidad sólo en aquellos casos en los que hay una amenaza clara de la igualdad de derechos en materia de competencia. En las áreas antes mencionadas, los Estados Miembros deben conservar la capacidad de legislar allí donde la Unión no ha ejercido aún sus prerrogativas. 23. En la política de empleo, la Unión coordina las políticas de los Estados Miembros de acuerdo con el procedimiento dictado por las directrices de políticas de empleo europeas, que deja la responsabilidad por la lucha contra el paro a los Estados Miembros de la UE. La principal responsabilidad en cuanto a la seguridad social reside en los Estados Miembros. El PPE, no obstante, se congratula del intercambio que los Estados Miembros hacen de sus experiencias y de las "mejores prácticas" a nivel europeo. Teniendo en cuenta el principio de subsidiariedad, la Unión debe aceptar las responsabilidades en aquellos campos que no pueden ser tratados por el Estado Miembro en solitario. 24. Es esencial incluir una claúsula de revisión para evitar establecer un sistema rígido de delimitación de competencias. En relación con esto, sería útil mantener un mecanismo que sólo se aplicaría de forma unánime en circunstancias excepcionales. El Parlamento Europeo debería estar involucrado en el proceso de decisión. Debería asegurarse a los pueblos de la UE que la transferencia de competencias se hará con una total transparencia presupuestaria bajo la supervisión del Tribunal de Cuentas, para asegurar, en estas ocasiones, que no hay un duplicidad de esfuerzos burocráticos a nivel de la UE y de los Estados Miembros. Debería examinarse el marco de las competencias diez años después de su adopción. 25. Por otra parte, la integración europea está basada en la unidad en la diversidad. Unidad en la diversidad, de eso se trata la Unión Europea. Del respeto respeto, de la aceptación y de la apreciación de la gran y rica diversidad de las culturas de Europa, de nuestras formas de expresión y modos de vida del ser humano. La construcción de la unidad Europea se ha fundado siempre en el respeto de la diversidad cultural de sus Estados Miembros, que está enraizada y encuentra su expresión en su gran riqueza lingüística. Por ello, la diversidad cultural es un pilar democrático y cultural de la construcción europea, reconocido en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. La promoción de la diversidad cultural juega un papel importante en la integración social, económica y política, en particular en una Unión Europea ampliada. La Comunidad deberá por lo tanto, dentro de las esferas de sus competencias, respetar y promover la diversidad cultural en Europa, incluyendo los idiomas regionales o minoritarios como una expresión de dicha diversidad, fomentando la cooperación entre los Estados Miembros y utilizando otros instrumentos apropiados que apoyen a este objetivo. 26. La Solidaridad Europea debería seguir siendo el elemento clave de la integración europea. Sin embargo, en una Unión Europea ampliada, el sistema de financiación debería ser reformado de manera que cree una mayor eficiencia y garantice los recursos propios de la UE al mismo tiempo que ayuda a los Estados Miembros menos ricos. 27. El Tribunal de Justicia debería ser el Tribunal Constitucional de la Unión. Se crearía una Cámara especial dentro del Tribunal de Justicia para dirimir los casos relativos a la Constitución y a los derechos fundamentales. Debería crearse un procedimiento adicional de remisión anterior a la puesta en práctica de una medida legislativa y capaz de suspender su aplicación. Debería además de dotarse al Tribunal de Justicia de competencias en áreas actualmente establecidas en el 2º y 3º pilar. El Parlamento Europeo, la Comisión Europea y los gobiernos y los parlamentos nacionales y el Comité de las Regiones tendrán el derecho de apelar a este Tribunal. III. Inclusión de la Carta de Derechos Fundamentales en la Constitución 28. La Carta de Derechos Fundamentales tiene que convertirse en parte integrante de la Constitución Europea. Actualmente, la Carta es una declaración política de la Comisión, del Consejo de Europa y del Parlamento Europeo. En el futuro debería conducir a decisiones legalmente vinculantes. Una Carta de Derechos Fundamentales tiene que ser una parte importante de una Constitución ya que es uno de los elementos básicos que aclaran la relación entre la Unión Europea y sus ciudadanos. La inclusión de los derechos fundamentales en el Tratado subraya el hecho de que la Unión Europea es una "Comunidad de Valores". La Carta tiene que ser aplicable para cada decisión adoptada por la Unión y por los Estados Miembros en aquellos casos en los que actúan en nombre de la Unión. Se debe dar al Tribunal de Justicia Europeo y al Tribunal de Primera Instancia las competencias apropiadas para fortalecer la Unión y su relación con los ciudadanos. 29. La Carta hará que los derechos fundamentales sean visibles para todos. La intención no es introducir nuevos derechos sino asumir los derechos ya reconocidos y los acuerdos existentes como parte del acervo comunitario. Pero además, el principio explícito de igualdad entre hombres y mujeres debe aparecer en la Constitución en forma de un artículo con aplicación directa. La Carta de Derechos Fundamentales fortalecerá a la UE como una Comunidad de Valores y, al mismo tiempo, mejorará la protección de los derechos fundamentales. Debe garantizarse una interpretación coherente de los derechos fundamentales por el Tribunal Europeo de Justicia y por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. La Unión Europea será parte integrante de la Convención Europea sobre Derechos Humanos tan pronto como la Unión logre su estatus legal. IV. Reforma de las Instituciones: Nuevas soluciones para más Democracia, mayor Transparencia y mayor Proximidad a los Ciudadanos. 30. El control democrático debe ejercerse en todos los niveles. Los Estados Miembros han transferido competencias a la Unión Europea. Debemos asegurar que las reglas democráticas básicas sean aplicadas tanto a nivel europeo como en los Estados Miembros. La próxima ampliación con los nuevos Estados Miembros incrementará drásticamente los desafíos actuales de las estructuras institucionales y de los procedimientos de toma de decisiones. Habrá mayor diversidad de intereses, las discusiones necesitarán más tiempo y las decisiones se volverán cada vez más difíciles. El PPE hace hincapié en la necesidad de vencer el estancamiento en el proceso de reformas porque el statu quo simplemente no funcionará. 31. Es necesario fortalecer los Parlamentos Nacionales por una división más clara de competencias y con una apertura de los gobiernos de los Estados Miembros en sus políticas relativas a los asuntos de la UE. Para acrecentar su papel en los asuntos europeos, cada Parlamento Nacional debería asegurar el control de su propio gobierno dentro del Consejo. La creación de una institución adicional de parlamentos nacionales a nivel europeo no contribuirá a nuestros objetivos: más transparencia, democracia y eficacia en los procesos de tomas de decisiones. Estos objetivos deberían incluirse en una Carta sobre los Parlamentos Nacionales y ser alcanzados mediante un código de "mejor práctica" en su contribución al proceso de integración europea. Es por esta razón que el PPE presenta un concepto de conjunto para el futuro de las instituciones Europeas. 32. La Unión Europea no es ni una federación en el sentido clásico, ni un estado. Este hecho no debería impedirnos cambiar los procedimientos no-democráticos y no-transparentes. Los ciudadanos y su capacidad de ejercer un control democrático están en el centro de nuestras ideas para reformar las Instituciones Europeas. Por esta razón, se deberá delinear más claramente las competencias legislativas y ejecutivas y establecerse una nueva jerarquía de acciones comunitarias para construir una Unión que sea transparente y que respete los principios democráticos básicos. Además, la Unión Europea deberá ser investida de plena personalidad jurídica. Los ciudadanos de la UE tienen derecho a un proceso transparente en el campo legislativo y en la toma de decisiones. 33. La generalización del "método comunitario" junto con la abolición de la estructura de pilares de la Unión, debería ser el núcleo de la reforma futura de las instituciones. Esto aportaría más democracia dentro de la Unión Europea y más claridad a sus ciudadanos. El Parlamento Europeo: 34. El Parlamento Europeo, que es el único órgano de la Unión Europea que se legitima por votación directa, ha de convertirse en un órgano co-legislador en base de igualdad con el Consejo. Esto también incluye los ámbitos de la política en comercio común y competitividad. Este requisito básico es esencial para poder lograr un equilibrio interinstitucional genuino, pero sobre todo como una garantía fundamental de la naturaleza del proceso legislativo. En el futuro, los partidos políticos europeos deben también desempeñar un papel importante en este campo. 35. El Parlamento Europeo y el Consejo deberían compartir las competencias presupuestarias. 36. Los diputados deberían ser elegidos en base a principios comunes de una ley electoral europea, tales como representación proporcional, mientras que los partidos políticos deben elegir democráticamente sus candidatos para las elecciones europeas. 37. En la aplicación del procedimiento de codecisión, el Parlamento Europeo y el Consejo deberán ejercer sus competencias manteniendo una cooperación leal y respetando sus respectivas atribuciones otorgadas por la Constitución. El Consejo Europeo: 38. El Consejo Europeo es una institución fundamental de la Unión Europea e impulsará las orientaciones políticas de ésta. En una Unión ampliada, el Consejo Europeo debe tener una estructura interna, una dirección política eficaz e incrementar la visibilidad de la Unión y el peso de ésta en el mundo. Debe restaurarse el papel del Consejo Europeo en su ámbito incial previsto en el Tratado de la UE, y que consiste en impulsar y presentar directrices políticas ge nerales. Este papel se ha revelado ser esencial para el progreso de la Unión. De acuerdo con las Conclusiones del Consejo Europeo de Sevilla, debería reducirse su agenda, para evitar que su papel sea puesto en duda interviniendo en cuestiones de detalle que el Consejo de Ministros ha sido incapaz resolver. El Consejo: 39. La reforma de las formaciones del Consejo y de sus métodos de trabajo debería haberse realizado hace mucho tiempo: una falta de coordinación entre los diversos Consejos departamentales, procedimientos de toma de decisiones complicados y no-transparentes, así como debates ineficaces, son las principales razones de la falta de transparencia y de eficiencia. Además, el Consejo se encuentra sobrecargado con innumerables asuntos administrativos. 40. Los procedimientos de toma de decisiones dentro del Consejo tienen que ser más democráticos, transparentes y eficientes. Debe clarificarse y desempeñarse con una mayor transparencia el papel legislativo del Consejo dentro de un verdadero Consejo legislativo. Cuando ejerce su función legislativa, el Consejo debería reunirse en público y se debería publicar las actas de las reuniones. 41. El Consejo, en su papel legislativo, representará a los Estados Miembros y legislará de acuerdo con el Parlamento Europeo. 42. Como regla general, el Consejo debería decidir por mayoría. Debería mantenerse la decisión por unanimidad en ámbitos que requiren la ratificación por parte de los Estados Miembros. 43. El actual Consejo de Asuntos Generales necesita dividirse en dos entidades separadas: un Consejo de Asuntos Generales reforzado, que se reúna períodicamente, garantizaría la coherencia de las decisiones y la coordinación horizontal de las políticas, mientras que un Consejo de Asuntos Exteriores se concentraría en asuntos relacionados con la PESC. 44. Debe reducirse el número de Consejos departamentales. La mejor forma de lograr transparencia y decisiones coherentes es concentrando el trabajo en un sólo Consejo. Asimismo, en el futuro, la soberanía igual de los Estados Miembros deberá estar reflejada en el Consejo. Por ello, todos los Estados Miembros deben tener los mismos derechos a la hora de compartir la Presidencia del Consejo. La Comisión Europea: 45. Debe reforzarse el papel ejecutivo de la Comisión, así como el control democrático del Parlamento Europeo. 46. El monopolio de la iniciativa de la Comisión Europea ha de estar garantizado ya que constituye un elemento central del equilibrio interinstitucional y una fuente principal del desarrollo futuro y del perfeccionamiento de la legislación de la UE. 47. El candidato a la Presidencia de la Comisión Europea debería ser propuesto al Parlamento Europeo por el Consejo Europeo a la luz de los resultados de las elecciones europeas, y por mayoría cualificada. El Parlamento Europeo daría o negaría su aprobación por mayoría. Esto daría a los Partidos políticos europeos la oportunidad de presentar a sus propios candidatos en el marco de la campaña para las elecciones europeas. Esto garantizaría una campaña electoral más personalizada e incrementaría el control democrático y el apoyo de la Comisión Europea. 48. Se debería dar al Presidente de la Comisión el derecho de elegir los miembros de la Comisión Europea según las necesidades. Los Comisarios designados, elegidos por el Presidente de la Comisión Europea deberán ser confirmados por el Consejo por mayoría cualificada. El Parlamento Europeo deberá dar su aprobación al Presidente y a los otros miembros de la Comisión así nominados. V. Nuestra responsabilidad: Reformas ya 49. Ahora más que nunca, el PPE mantiene su compromiso con la visión de la Europa de hoy que tenían los padres fundadores. Se realizaron reformas visionarias en Europa cuando nuestra familia política tenía la responsabilidad política. Queremos tomar el liderazgo presentando un concepto claro y coherente para el Futuro de la Unión Europea a fin de lograr el proceso de integración y hacer de Europa un área de paz, justicia y bienestar económico y social para las generaciones presentes y futuras, abierto al mundo y solidarios con los países menos desarrollados. 50. El Comité de las Regiones representa el nivel sub-nacional del gobierno en todas sus diversidades. Es uno de los guardianes de los principios de subsidiariedad y de proximidad. 51. Nuestro concepto es visionario - pero no utópico. Nuestras propuestas de reformas son concretas y pueden, de manera realista, convertirse en realidad para el año 2004. A fin de lograr esto, proponemos un calendario concreto acompañado de un procedimiento claro y transparente. 52. Esta es nuestra contribución para construir una Europa que sea más democrática, más transparente y más eficiente, inspirada en el principio de solidaridad. Nuestra meta es una Europa que sea capaz de afrontar los desafíos de un mundo globalizado y dar las respuestas apropiadas a las cuestiones que preocupan a nuestros ciudadanos. La responsabilidad de la Unión Europea no acaba en sus fronteras: la UE tiene también una responsabilidad global. Como poder global, Europa debe defender a escala mundial los Derechos Humanos, la democracia, el Estado constitucional, la economía social de mercado, un desarrollo sostenible y buen gobierno a nivel mundial. Para llevarlo a cabo de forma eficiente, se instará a los representantes de los Estados miembros de la UE que hablen con una sola voz en los órganos correspondientes de las Naciones Unidas y otras instituciones a escala mundial. 53. Las reformas institucionales no son fines en sí mismos, pero son necesarias para construir una Europa ampliada que sea capaz de actuar y de salvaguardar la libertad y la democracia, los derechos humanos, la paz, la prosperidad y la cohesión social para todos los ciudadanos. |
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