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DiscursosDiscurso del Sr. Hans-Gert Poettering,
Presidente del Grupo PPE-DE en el Parlamento Europeo, el 12 de enero 2005 Programa de la Presidencia luxemburguesa Poettering (PPE-DE), en nombre del Grupo. – (DE) Señor Presidente, señor Presidente del Consejo Europeo, señor Presidente de la Comisión, Señorías, hoy damos la bienvenida a la Cámara a los Presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión, y deduzco que el Presidente del Consejo Europeo también estará presente cuando la Comisión desvele su programa en Bruselas el 26 de enero. Lo veo como un símbolo espléndido para la cooperación cada vez mayor entre el Parlamento, el Consejo y la Comisión. Las futuras Presidencias deberían tomar esto como un ejemplo a seguir. Aunque estuvimos muy contentos de ver al Presidente de la Comisión y al Presidente del Consejo en Asia, visitando Yakarta en señal de solidaridad de la Unión Europea, quiero hacer hincapié en que, por necesaria que sea la solidaridad con las zonas afectadas, no hemos de pasar por alto los grandes problemas que existen en África y otras partes del mundo. Tenemos que considerar de qué manera podemos, en la medida de nuestras posibilidades, aplicar medidas preventivas en forma de un sistema de alerta temprana, también en Europa, como por ejemplo en el Mediterráneo. Le apoyamos firmemente, señor Presidente del Consejo, en lo que ha dicho sobre el método comunitario. Puede que Luxemburgo sea pequeño desde el punto de vista geográfico, pero es un Gran Ducado y, por lo tanto, un gran país, y las Presidencias de los Estados del Benelux siempre han sido excelentes. Le deseamos mucho éxito; también para el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos la Constitución tiene la máxima prioridad. En Bruselas vamos a mantener conversaciones en profundidad sobre la Estrategia de Lisboa, aunque hacer que la economía europea sea competitiva no es un fin en sí mismo, dado que una economía fuerte es la mejor garantía de una buena política social. Consideramos que la competitividad consiste en la creación de más puestos de trabajo en Europa mediante el crecimiento y unas mejores condiciones para las empresas europeas. Para nosotros, esto es política social en el verdadero sentido de la palabra. En lugar de poner la ecología y la protección del medio ambiente en contra de la economía, necesitamos un equilibrio razonable entre ellas. También le deseamos éxito a usted y a su Presidencia en la gestión de la perspectiva financiera. A aquellas señoras y señores –en este caso, sin duda, todos eran señores– que escribieron cartas abogando a favor del límite del 1 % les diremos que no se puede ampliar Europa y, a continuación, negar a los nuevos Estados miembros de la UE el dinero que es una muestra de nuestra solidaridad, y que necesitan para conseguir alcanzar nuestros niveles. Para ello, es preciso que la Unión Europea disponga de la financiación necesaria. Ha mencionado usted los tratados que hay que firmar, pero ¿de qué manera, en ausencia de un acuerdo en junio y de algún éxito en la planificación financiera a medio plazo, podremos afrontar la adhesión de nuevos Estados a la Unión Europea? Nos alegra mucho que sea Reimer Böge, un miembro muy competente de nuestro Grupo, quien redacte el informe para esta Cámara. También se ha referido al Pacto de Estabilidad. Le estoy muy agradecido por lo que ha dicho, y estoy de acuerdo con cada una de sus palabras. En esencia, lo que ha dicho se reduce a la necesidad de una mayor flexibilidad. Lo que pasa con la flexibilidad es que son aquellos Estados que han adoptado medidas los que más flexibilidad tienen. Para ir al grano, cuanto menos endeudado está un Estado, más flexible puede ser cuando llegan tiempos difíciles para la economía, lo que también quiere decir que hay que hacer lo que haga falta para reducir el déficit cuando las cosas van bien para la economía, puesto que sabemos que las deudas de hoy siempre terminan convirtiéndose en impuestos mañana, y una carga para los ciudadanos en su conjunto, en particular para la generación más joven. (Aplausos) Permítanme que diga algo brevemente sobre cuestiones de política exterior, algunas de las cuales ha abordado usted, y –tal como lo entiendo– el Presidente de la Comisión está plenamente de acuerdo con lo que ha dicho. Nuestro apoyo a Ucrania solo está empezando y tendrá que ser una responsabilidad continuada. Si me refiero ahora a Palestina, donde acaban de celebrarse elecciones, queremos un Israel seguro y un Estado palestino seguro. El papel de la Unión Europea no tiene que ser –contrariamente a lo que nos dicen no pocos representantes de alto rango de Oriente Próximo– una mera cuestión de prestar ayuda económica, sino que ha de implicarnos, como intermediarios de buena fe, contribuyendo a llevar la paz a Oriente Próximo. En cuanto a las relaciones transatlánticas, les deseo a usted y, naturalmente, al Presidente de la Comisión, un gran éxito en la visita del Presidente Bush, que marcará el comienzo de una nueva era de buenas relaciones con los Estados Unidos de América. En la Unión Europea no podemos tener dos grupos de Estados, cada uno con su propia manera de mantener relaciones con los Estados Unidos de América. Los europeos tenemos que unirnos en torno a una posición fundada en una asociación con nuestros amigos estadounidenses y, de este modo, como usted ha dicho, señor Presidente del Consejo, el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos) y de los Demócratas Europeos le apoyará con decisión y entusiasmo, y le deseamos mucho éxito durante su Presidencia. (Aplausos) |
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