български Español Čeština Dansk Deutsch Ελληνικά English Eesti keel Français Italiano Latviešu Lietuvių kalba Magyar Malti Nederlands Polski Português Română Slovenčina Slovenščina Suomi Svenska

Discursos


Discurso de José Ignacio Salafranca Sánchez-Neyra,
Vicepresidente del Partido Popular en el Grupo PPE-DE
en el Parlamento Europeo
Miércoles 15 de mayo 2002


Preparación de la Cumbre Unión Europea/América Latina (Madrid, 17/18 de mayo de 2002)





Salafranca Sánchez-Neyra (PPE-DE). - Señor Presidente, con la inclusión de este en el orden del día en un contexto internacional muy difícil y coincidiendo con la visita del Presidente Fox y de una importante delegación de parlamentarios mexicanos, hemos querido subrayar el interés que este Parlamento concede a las relaciones con los países de la América Latina en vísperas de la Cumbre.

Coincido en la apreciación del Sr. Patten de que este tipo de reuniones ha sido criticado porque muchas veces las grandes declaraciones que se plasman en ellas no se traducen en objetivos concretos, y entiendo que, realmente, las cumbres contribuyen a ser la escenificación ritual de una voluntad política subyacente, tendente a generar la energía política necesaria para que la maquinaria funcione.

Ahora de lo que se trata es de dar contenido a ese ambicioso objetivo de la asociación estratégica y regional que los Jefes de Estado y de Gobierno diseñaron en Río de Janeiro. Y coincido con el Sr. Patten en que la Unión Europea se presenta a esta Cumbre con una serie de señales muy positivas.

En primer lugar -y creo que es mérito de todos los grupos políticos de este Parlamento-, con un claro y ambicioso informe tendente a constituir una asociación biregional que trate de diseñar una estrategia común de la Unión Europea para América Latina.

En segundo lugar, con una voluntad plasmada en los presupuestos que permite que la Unión Europea se presente en Madrid con unas cantidades dignas en el presupuesto del año 2002.

Y, en tercer lugar, con un ambicioso acuerdo de asociación, negociado con Chile -por el que hay que felicitar a la Comisión Europea, por su esfuerzo negociador, y a la Presidencia en ejercicio, por su impulso-, con unas negociaciones con Mercosur que deben recibir también un nuevo impulso, porque es en los momentos de crisis donde este tipo de acuerdos pueden ser más necesarios, y también con unas directivas de negociación, presentadas por la Comisión, para unos nuevos acuerdos con la Comunidad Andina y Centroamericana que, en opinión de este Parlamento, tienen que dar -no digo que en este mismo momento- un horizonte de asociación, como ha reflejado el Presidente del Parlamento Europeo, en una reciente carta que ha enviado al Presidente de la Comisión; y, también, con un ambicioso programa de la Comisión que incluya toda una serie de iniciativas que, aunque no representan un sólo euro adicional, son muy importantes de cara a la constitución de esa asociación biregional.

Entre tantos elogios, señor Comisario, me va usted a permitir un pequeño apunte crítico: comprenderá que nosotros consideramos que la reducción en 30 millones de euros, que la Comisión ha presentado en su anteproyecto de presupuesto para el año 2003, no constituye, en estos momentos, la mejor carta de presentación de cara a la Cumbre.

Dicho esto, creo que es importante que la Cumbre tome en consideración el hecho de que las grandes y profundas desigualdades sociales que se dan en América Latina pueden poner en peligro los avances logrados con tantos esfuerzos en los ámbitos de la convivencia y de la democratización y que, por lo tanto, hay que mandar un mensaje muy claro de apoyo a la normalización y consolidación democrática en países como Venezuela y Argentina, la inclusión en la lista de organizaciones terroristas de las FARC y del LN, también la tendencia a normalizar las relaciones con Cuba, sobre la base de las premisas de la cláusula democrática, y a su progresiva inserción en el Acuerdo de Cotonú. Y entiendo que es muy necesario que la Unión Europea afronte, sin complejos, una relación global ambiciosa con América Latina para no dejar todo el protagonismo a los Estados Unidos, que no se hacen demasiadas preguntas sobre el grado de integración regional en América Latina.

Por lo tanto, señor Presidente, espero que en esta Cumbre de Madrid se lance un mensaje claro, en un nivel definido, de constituir un espacio común que se pueda plasmar en un gran eje transatlántico que pueda dar cauce a las relaciones entre la Unión Europea y América Latina para el próximo milenio.

(Aplausos)

EPP-ED TV Upcoming Events