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Discursos


Discurso del Sr. Hans-Gert Poettering,
Presidente del Grupo del PPE-DE
en el Parlamento Europeo
el 10 de Abril 2002

Situación en Chechenia





Poettering (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, señor Presidente del Consejo, señor Comisario, estimadas y estimados colegas, ayer celebramos en el Parlamento un debate muy serio sobre la situación en Oriente Medio y yo creo que el debate sobre Chechenia merece ser tratado con la misma seriedad. Europa tiene una herida sangrante en Chechenia, en la Federación Rusa.

En nuestra calidad de Partido Popular Europeo, de demócratas europeos, nosotros manifestamos que, en el siglo XXI, la seguridad en nuestro continente europeo dependerá de que contemos con una Unión Europea con capacidad de actuar, …

(Aplausos)

… democrática y comprometida en la defensa de los derechos humanos y una Rusia con capacidad de actuación, democrática y comprometida en la defensa de los derechos humanos, y de que ambas trabajen conjuntamente en cooperación. Deseamos esta cooperación estratégica porque es importante para el futuro de nuestro continente.

Sin embargo, no debemos permanecer callados ante los atentados contra los derechos humanos y justamente la Unión Europea no puede callar. Según manifiestan algunos observadores, en Chechenia están muriendo más personas que en Oriente Medio. Nuestro Grupo considera tan valiosa la vida de un checheno como la de un ciudadano de los Estados Unidos o de la Unión Europea …

(Aplausos)

… y concede el mismo valor a la dignidad de un musulmán de Chechenia como a la que tiene la vida de un cristiano, un judío, un palestino, un hindú, un budista o un no creyente.

(Aplausos)

Los derechos humanos –y esta es una aspiración particularmente importante para nosotros, los europeos– ¡han de ser indivisibles en todo el mundo!

(Aplausos)

El Presidente de Rusia está visitando estos días un país de la Unión Europea. Yo le oí exponer ayer su posición sobre Chechenia en la televisión alemana. El embajador de Rusia ante la Unión Europea, Sr. Likachev, y el representante de la Comisión de Política Exterior de la Duma, Dimitri Rogosin, se entrevistaron conmigo la semana pasada en Bruselas para informarme sobre la situación. Yo me congratulo de que nuestro debate sobre Chechenia también haya dado pie al inicio de contactos con nuestro Grupo.

Evidentemente, tenemos que combatir el terrorismo, pero no debemos hacerlo de un modo que afecte de manera desproporciona a los derechos humanos y la vida de las gentes de Chechenia, de los civiles que desean vivir en paz.

(Aplausos)

Cuando un estudio del Ministerio de Asuntos Exteriores de los Estados Unidos fechado el 4 de marzo, así como las declaraciones de Médicos sin Fronteras –una organización que nos merece un gran respeto por su compromiso– y de la organización Human Rights Watch, con sede en Nueva York, señalan que las tropas rusas no manifiestan prácticamente ningún respeto por la vida humana, esto debe ser motivo de alarma.

Debe ser motivo de alarma que el representante de la Duma para Chechenia, Aslambek Ashlákanov declara –y esto también es indicativo de que Rusia está avanzando por el camino de la democracia, y nosotros así lo reconocemos– que un 80% de la ayuda que Rusia pone a la disposición de Chechenia, no llega a la población.

Debe ser motivo de alarma que Mary Robinson, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, declara que la situación económica, social y cultural en Chechenia es grave, aunque se han registrado algunos progresos, que nosotros también reconocemos. Son descripciones de la situación procedentes de organizaciones y personalidades que la conocen mejor que nosotros. Sin embargo, en nuestra calidad de Parlamento Europeo, nuestro deber es denunciar estos atentados masivos contra los derechos humanos en Rusia y, por consiguiente, en Europa, mientras no dejen de estar a la orden del día.

Por esto, nosotros pedimos un alto el fuego y una solución política. Pedimos que los soldados rusos que no manifiestan el menor respeto por la vida de los civiles, que menosprecian los derechos humanos y la vida humana, no sólo sean criticados en las posiciones políticas adoptadas en Moscú, sino que también sean juzgados y condenados efectivamente por ello, pues de lo contrario estos atentados contra los derechos humanos proseguirán de manera indefinida.

(Aplausos)

Instamos asimismo a Rusia a que permita –en mayor medida que hasta ahora– el acceso de observadores y a que también colabore con las organizaciones de la Unión Europea. El Presidente del Consejo y también el señor Comisario ya lo han apuntado y todos mantenemos, a grandes rasgos, la misma línea. En nuestra calidad de Parlamento Europeo, nuestra delegación debería mantener un debate permanente y muy concreto sobre Chechenia con la correspondiente delegación de la Duma –y adoptar también una decisión parlamentaria al respecto– en el marco de un procedimiento regular.

Deberíamos enviar pronto –tal como ya decidimos el 16 de marzo– una delegación del Parlamento europeo a Chechenia y a la región. Por mi parte, señor Comisario, yo también acogería con satisfacción que usted acudiese personalmente allí para entrevistarse sobre el terreno con los afectados.

(Aplausos)

Por último, también es necesario que mantengamos una estrecha coordinación con Lord Judd del Consejo de Europa, que se ocupa mucho de este problema, y que alcancemos conjuntamente una solución política. Antes de acabar, permítanme que exponga lo siguiente: yo he visitado todas las repúblicas de la antigua Unión Soviética y he estado en Tatarstán. Tatarstán goza, junto con su capital Kazán, de una amplia autonomía; la más amplia de toda la Federación Rusia, de hecho. ¿Por qué no es posible algo parecido en el caso de Chechenia?

Los representantes de Chechenia que nos visitaron hace dos meses parecían desesperanzados, estaban deprimidos, y su preocupación y su desesperanza son palpables. En nuestra calidad de Parlamento Europeo, tenemos el deber de ofrecer esperanzas a las gentes que desean vivir en paz en Chechenia –con un estatuto de autonomía, pero dentro del marco de la Federación Rusa– y de actuar como abogados defensores de los derechos humanos en nuestro continente y en el mundo, y por lo tanto también en Chechenia.

(Aplausos)


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