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DiscursosDiscurso del Sr. Hans-Gert Poettering,
Presidente del Grupo del PPE-DE en el Parlamento Europeo Miércoles 12 de septiembre de 2001 Atentados terroristas en los Estados Unidos Poettering (PPE-DE). (DE) Señora Presidenta, señor Presidente Verhofstadt, señor Presidente de la Comisión, Prodi, estimados colegas, quisiera, señora Presidenta, darle a usted cordialmente las gracias en nombre de nuestro Grupo, por haber convocado esta sesión para que expresemos de manera conjunta nuestra profunda adhesión y solidaridad a las familias que están sufriendo, al Presidente de los Estados Unidos de América, a nuestros colegas del Congreso norteamericano y a todas las personas de los Estados Unidos de América. El diabólico atentado de ayer en Washington y en Nueva York no es solamente un atentado a los Estados Unidos, es un atentado al todo el mundo civilizado, es también un atentado a cada uno de los que nos hallamos en esta sala. Es un atentado contra nuestros ideales de democracia, de derechos humanos y de paz. Nos enfrentados con luto e indignación a una catástrofe que no debe repetirse jamás, y todas las fuerzas civilizadas del mundo, en íntima solidaridad con los Estados Unidos, deben pedir cuenta ahora a los responsables por este atentado y enfrentarse eficazmente en el futuro, en estrecha cooperación, a los ataques terroristas. Hemos de encontrar una respuesta a la cuestión de cómo se puede impedir la preparación de tales atentados y esto va a requerir una nueva dimensión de la cooperación europea e internacional. Hoy nos hemos de comprometer a declarar decididamente la guerra al terrorismo para que el apocalipsis de ayer en Nueva York y Washington no sea mañana el apocalipsis del mundo entero, y nosotros podemos estar orgullosos como Parlamento por haber aprobado por una mayoría tan grande en la semana pasada el informe de nuestro colega, el Sr. Watson, contra el terrorismo. Ayer, durante unas pocas horas, tuve la impresión de que se hubiera puesto en duda la capacidad de acción de los Estados Unidos de América, de la potencia mundial a la que los europeos debemos el hecho de que combatiera en la Segunda Guerra Mundial contra el nacionalsocialismo y que hicieran posible para Europa un futuro de libertad, de la potencia mundial que opuso una decidida resistencia al comunismo totalitario, lo cual condujo finalmente a que se derrumbase el muro que existía en el centro de Berlín, en Alemania y en Europa. En nombre de mi Grupo quiero decir lo siguiente: estamos interesados en que América tenga capacidad de acción, en que América sea fuerte, en que América sea un buen socio y amigo de la Unión Europea, y trabajemos conjuntamente en el futuro para que así sea. (Vivos aplausos) No conocemos a los autores. Existen suposiciones, pero quiero prevenir del hecho de tomar estas suposiciones como verdad. Sobre todo, aconsejo a todos que, en caso de que estas suposiciones se confirmen, no se proyecte esto sobre todo el mundo árabe e islámico. No he olvidado en toda mi vida el extraordinario discurso que Anwar el Sadat, el asesinado presidente egipcio, pronunciara el 10 de febrero de 1981. Anwar el Sadat dijo: el Islam no debería ser juzgado jamás por las acciones equivocadas e irresponsables de gentes que afirman ser miembros de esta extraordinaria fe. El Islam es una religión de tolerancia, no de fanatismo, una religión de amor, no de odio, un sistema autónomo asentado sobre el orden, no sobre el caos. Librémonos de hacer generalizaciones y digamos que no sólo queremos vivir en cooperación con nuestros amigos americanos, sino que queremos vivir en cooperación y si es posible en amistad con los países árabes e islámicos que se sientan comprometidos con la paz. (Vivos aplausos) Comprometámonos hoy a construir con todos nuestros vecinos un orden en Europa y en el mundo, haciendo que los europeos seamos fuertes y estemos unidos. Por esta razón, señor Presidente Verhofstadt, el hecho de que usted y el Presidente de la Comisión estén aquí presentes constituye un signo extraordinario de que estamos unidos y somos fuertes en tanto europeos, de que deseamos vivir en amistad y cooperación con todos nuestros vecinos sobre la base de la democracia, de la libertad, del bienestar social y, sobre todo, de la paz. Éste debe ser el mensaje hoy, al día siguiente del terrible 11 de septiembre del año 2001. (Vivos aplausos) |
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