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DiscursosDiscurso del Sr. Hans-Gert Poettering,
Presidente del Grupo del PPE-DE en el Parlamento Europeo el 13 de Junio 2001 Preparación del Consejo Europeo (Gotemburgo, 15/16 de junio de 2001) Poettering (PPE-DE). (DE) Señora Presidenta, señora Presidenta del Consejo, señor Presidente de la Comisión, estimadas y estimados colegas, después del referéndum celebrado en Irlanda, la Cumbre de Gotemburgo adquiere aún más importancia de la que ya le concedíamos. El Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata Cristianos) y Demócratas Europeos manifiesta que, justamente porque en este momento existe incertidumbre e irritación, y porque en los países de Europa central existe preocupación por su futura adhesión a la Unión Europea, el Consejo de Gotemburgo debe emitir una señal que indique que los países del centro de Europa serán bienvenidos en la Unión Europea y que la ampliación de la Unión es ahora la máxima prioridad. Así debemos decírselo con toda claridad a las personas que viven en el centro de nuestro Continente. (Aplausos) Nuestro Grupo viene abogando desde hace mucho tiempo por que en las próximas elecciones europeas de 2004 puedan participar por primera vez algunos de los nuevos pueblos. Tenemos que transmitirles esta señal. Además, también tenemos que mostrarnos flexibles. Actualmente se está desarrollando un debate sobre los Fondos estructurales. Algunos desean seguir conservando todo lo que recibían hasta ahora. Otros quisieran suprimir por completo los Fondos estructurales. Nosotros, desde el Grupo de los demócrata cristianos europeos declaramos que los más necesitados merecen recibir solidaridad en Europa. Los Fondos estructurales seguirán siendo necesarios, por lo tanto, en el futuro y es preciso que se concentren en los países que tengan mayores dificultades en nuestra futura Unión Europea. La solidaridad no debe ser, en efecto, una consigna, sino que se tiene que demostrar mediante acciones muy concretas. Ayer mantuve, junto con muchas y muchos otros colegas de mi Grupo, una conversación que nos causó una profunda impresión con el obispo Alfons Nossol de Opole, en la antigua Silesia, que actualmente forma parte de Polonia. Allí vive una minoría de 300 000 personas. Desde la desaparición del comunismo en Polonia, dicha minoría puede celebrar sus servicios religiosos en su propia lengua, además de la lengua polaca. Estas personas que residen en Polonia, al igual que los húngaros que viven en Eslovaquia o Rumania, tienen puesta ahora la mirada en Europa y esperan que no les cerremos las puertas de nuestra comunidad de valores de la Unión Europea, sino que les digamos: seréis bienvenidos cuando hayáis logrado cumplir las condiciones para la adhesión a la comunidad de valores de la Unión Europeo. (Aplausos) Seamos flexibles también en relación con los temas de la libre circulación y no diseñemos soluciones esquemáticas que son ofensivas para los países de Europa central. Evidentemente, necesitamos soluciones que favorezcan los intereses de la Unión Europea, pero a la vez también los de los países candidatos. Yo les recomiendo que hagamos un esfuerzo para garantizar la necesaria flexibilidad. En cuanto a Irlanda, debemos evitar formular sugerencias apresuradas con respecto a dicho país. Debe ser el Gobierno irlandés quien indique el camino que conviene seguir ahora. Yo pido sobre todo a los Estados más grandes de la Unión Europea, que en pasado han cometido más de un error al dar por sentado que podían marcarles a los más pequeños el camino que debían seguir, que de momento se abstengan de intervenir y dejen que Irlanda responda primero. Luego ya veremos cómo podemos seguir avanzando conjuntamente por ese camino. (Aplausos) Señora Presidenta, usted ha manifestado y yo lo acojo con gran satisfacción que la Presidencia sueca apoya ahora la Convención. Hemos recorrido conjuntamente un largo camino. Sin embargo, yo les pido que también luchen para que salga adelante, sobre todo si no obtienen el apoyo necesario. Las decisiones finales se adoptarán, en efecto, bajo la Presidencia belga. Si ustedes están a favor de la publicidad y la transparencia y hay dos o tres Gobiernos que no las apoyan, citen públicamente sus nombres, de manera que se vean obligados a explicar por qué no están de acuerdo. (Aplausos) El Presidente norteamericano George Bush estará en Gotemburgo. Nuestro Grupo valora mucho la cooperación y la amistad con América. Nosotros acogemos con satisfacción la visita del Presidente norteamericano y le damos la bienvenida a Europa. No obstante, a pesar de los numerosos intereses comunes, también discrepamos sobre algunos temas. Yo quiero alentarla, señora Presidenta del Consejo, así como naturalmente también al Presidente de la Comisión, a que exprese con comedimiento pero también con firmeza que los europeos queremos que el Protocolo de Kioto y la reducción de las emisiones de gases nocivos sean un éxito. Nosotros queremos animarla a que defienda con claridad esta posición. (Agitación, exclamación) Yo quiero añadir, no obstante hay un colega que se ha hecho famoso por sus continuas interrupciones y yo retomo gustoso su observación, que evidentemente también esperamos que exista solidaridad entre los europeos y yo me congratulo de que justamente nuestro Grupo, los Gobiernos que ocupamos, se propongan ofrecer mañana y pasado mañana un claro testimonio de la solidaridad europea. (Aplausos) ¡Si no es así, haremos oír nuestra voz! No obstante, señora Presidenta, permítame que añada una última observación. El Presidente norteamericano tiene razón en un aspecto en relación con la reducción de las emisiones de gases nocivos. No se puede excluir a la energía nuclear, siempre que sea segura, de una combinación de fuentes de energía razonable. Por lo tanto, en este aspecto tiene razón. Nosotros nos oponemos a la difamación generalizada, por razones ideológicas, de la energía nuclear, del uso pacífico de la energía nuclear, tal como la practican amplios sectores de los socialistas y otros, también en esta Asamblea. (Aplausos) Para acabar, permítanme que añada que, ahora mismo, lo que más nos preocupa es la evolución de los acontecimientos en la Ex República Yugoslava de Macedonia. Señora Presidenta del Consejo, yo quisiera alentarla a que prosiga los esfuerzos que ha realizado hasta ahora, junto con el Sr. Solana y el Sr. Patten, para conseguir una evolución pacífica en dicho país. Nuestro fracaso allí... ¡la cancelación de la visita del Presidente de Macedonia, de la Ex República Yugoslava de Macedonia, prevista para hoy constituye una señal de alarma! Yo quiero alentarla a que prosiga sus esfuerzos a favor de la paz, pues si allí tenemos éxito, será un triunfo para toda la Unión Europea y para la construcción de una Europa pacífica y libre. ¡Yo quiero alentarla expresamente a que intente conseguirlo! (Aplausos) |
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